12 jun

Recibí este mensaje a las 16:50, justo 5 minutos después de que Pedro se despidiese para emprender su camino a casa, justo donde el tiroteo estaba aconteciendo. Su casa está en la zona más alta y pobre de la colina de Pavaozinho, una favela muy cercana a Copacabana. Esta parte tiene casa hechas de madera más que de ladrillo como en las partes bajas. Él vive allí, en esta area.

Sólo se puede llegar a su casa (después de tomar el tranvía hasta las partes altas) subiendo todas las escaleras y pasando por estrechas callejuelas. Debes saber el camino perfectamente porque es realmente un laberinto. Es muy difícil saber donde el tiroteo está pasando exactamente. Me entró el pánico cuando supe que él estaba por ahí a la vez que no paraba de recibir más mensajes sobre el tiroteo.

Pedro (10) vive en una casa de ladrillo y cemento con dos habitaciones. Vive con su mama (34), sus dos hermanas (16) y su sobrino de sólo un mes de vida. Tiene también un hermano mayor que vive por su cuenta en una parte más baja de la favela.

Tuvimos que estar al tanto de otra niña, Emille. Ella vive cerca de la última estación. No podíamos contactar con su mama. Mientras esperábamos a que Emille llegase haciendo planes para mantener a todos ellos sanos y salvos, seguía oyendo el sonido de los disparos. Es muy extraño, los oyes y dudas si son reales. Desde luego, esta no fue la primera vez que los oía, pero estar en la favela donde están aconteciendo es una cosa muy distinta. Finalmente, Emille fue acompañada por su tía a casa.

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Emille (11) vive en una pequeña casa de dos habitaciones hecha de cemento y ladrillo como Pedro. Vive con su mamá y su hermano de cinco meses.

Mientras esperaba noticias de la madre de Pedro, mi estómado me dava vueltas y una profunda sensación de tristeza me invadió.

Con la presencia del narcotráfico y los constantes tiroteos, es muy difícil convertirse en un ciudadano responsable, pacífico y con recursos. Trabajar con este niños conlleva lidiar con comportamientos impredecibles ya que vienen arrastrando un cúmulo de cosas. Mais Caminhos creó este programa completamente adaptado para este tipo de jóvenes y ayudarle no sólo con tareas académicas sino también comunicativas y sociales.

Finalmente, recibí los mensajes confirmando que Pedro y Emille habían llegado sanos y salvos a casa.

Momentos como este recuerdan a nuestro grupo de voluntarios sobre las situaciones en la que estos niños viven y de las que están rodeados cada día, así como de la importancia de ayudarles a conseguir sus sueños. Este entorno tiene un impacto enorme en estos menores, por ello es nuestro deber darles las herramientas necesarias para que puedan crear un futuro mejor. Gracias a nuestro principal patrocinador Caminhos Language Centre podemos darles un entorno seguro, al menos, dos horas a la semanas.

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