07 nov

En un mundo patas arriba últimamente, cada vez más ‘gringos’ están viniendo a Brasil en busca de trabajo, atraídos por el crecimiento de la economía y de la clase media. El turismo también está prosperando, con un gran número de eventos internacionales teniendo lugar en esta ciudad, como el famoso Carnaval, conocido en el mundo entero. Cuando los turistas llegan por primera vez a la Ciudad Maravillosa, se encuentran con dos cosas que no esperaban: una, el alto precio de alojamiento y dos, las pocas personas que hablan inglés; ambas cosas hacen imprescindible la existencia de clases de portugués. Entre todas las escuelas de este idioma en la ciudad, encontramos la Escuela de Idiomas Casa do Caminho situada en el famoso barrio de Ipanema a menos de 100 metros de la playa.

IpanemaLos profesores de nuestra escuela vienen de muchas partes de Brasil, y ofrecen aulas para grupos o particulares, desde nivel básico hasta avanzado. “Tenemos un ambiente muy acogedor y ameno que generalmente nos diferencia del resto de escuelas.” dice Jascha Lewkowitz, holandés que se mudo desde su país de origen y dirige esta escuela de portugués sin fines lucrativos. “También ofrecemos actividades después de las aulas; es una experiencia completa.” Las actividades, que generalmente duran una hora de distracción para entender un poco más de la cultura brasileña, incluyen aulas de samba, de música brasileira, volei playa, noches de películas brasileñas, escapadas a los lugares más emblemáticos de la ciudad y algunos viajes de fin de semana.
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La escuela también ofrece un programa de estancia en familias de acogida para los estudiantes mientras están en Rio, en distintos puntos de la ciudad. Esta una oportunidad única para los estudiantes ya que se les ofrece la enseñanza de la cultura carioca de primera mano. Como parte del programa de acogida, los estudiantes pueden escoger entre una familia brasileña, otros estudiantes, o una pareja, dependiendo de la preferencia y de la disponibilidad. “Los estudiantes tienen la posibilidad de vivir con una familia brasileña, practicar portugués con ellos y aumentar el número de experiencias culturales.” dice Lewkowitz. “Por lo general, a ellos les encanta esta oportunidad.” Esta escuela fue estabelecida hace cuatro años (Rio Times) como una manera de recaudar fondos para un orfanato en Xérem, una ciudad al norte del estado de Rio, a 1.5 horas de distancia; las cuotas que pagan los estudiantes también ayudan a mantener el centro cultural el cual es un proyecto de desarrollo ambiental en el mismo área.
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Gracias al centro cultural, los residentes en Xérem ahora tienen acceso a una gran variedad de actividades con un valor mucho mayor del normal. Entre otras destacan las clases de yoga, de ballet y música. Está localizado en un gran área rural, próximo a Xerém, el proyecto Comunidad Verde tiene un jardín orgánico e una casa donde habitan los niños del orfanato durante los fines de semana bajo la supervisión de los voluntarios. El objetivo es usar el espacio, en principio comprado por un grupo de idealistas brasileños en los años 80, como modelo sostenible para el futuro y una forma alternativa de tratar la naturaleza. Una huerta orgánica ofrece legumbres y verduras para el orfanato y es también una forma de que los niños ganen un dinerillo. Para conectar ambos lados, los estudiantes de la escuela de idiomas pueden visitar este lugar en las frecuentes ‘Fiestas de Trabajo’ en las cuales los estudiantes van a pasar un día a Xérem a ayudar con actividades que estén siendo necesarias en el orfanato o la huerta. ¡Para quién esté interesado en aprender portugués o tener una mejor idea de como es Brasil y su gente, la escuela de idiomas Casa do Caminho es una excelente opción que da apoyo a una magnífica causa! caminhoslanguages.com
Orfanato Casa do Caminho